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sábado, 7 de enero de 2017

Una foto y un gesto que lo dice todo


Es común oír decir que una foto vale más que mil palabras. En este caso creemos que es totalmente cierto.
La foto, que es del año 2013, corresponde al fotógrafo pampeano Milton Fernández y fue publicada el 7 de enero de este año por el diario Clarín en su página 2, bajo el título “Historia de una Foto”, artículo del periodista Héctor Gambini.
En ella aparece un joven apodado “Piraña” que fue investigado por su posible participación en el homicidio de dos ancianos en la Provincia de La Pampa, pero no se encontraron pruebas en su contra y fue liberado, al igual que en el año 2014, cuando fue detenido por un robo en una despensa y en marzo del 2016 cuando nuevamente fue detenido por quitarle una cartera un celular a una mujer en una parada de colectivos y la billetera a un hombre al que golpeo haciéndole un corte en la frente.
En julio de este año lo condenaron  a seis meses de prisión en suspenso y sigue en libertad.
Esta historia es común y repetida y no es el cometido de esta nota, que pretende analizar la fotografía.


Esta fue tomada a la salida de los tribunales de Santa Rosa  y muestra el desparpajo con que el joven delincuente se maneja no solo frente a la Justicia sino también frente a la sociedad.
La crónica tal vez ya haya sido conocida por quien está leyendo y de verdad, la intención no era reproducirla, sino llamar la atención sobre la fotografía que ilustra y reflexionar juntos sobre ella.
El gesto procaz y provocador de tomarse los testículos al saberse fotografiado, pone de manifiesto la actitud que toda una generación de antisociales tiene ante las reglas y los códigos que se deben manejar en el convivir cotidiano.
En el año 2013 “Piraña” tenía 16 años y ya su actitud era la de aquel a quien no le importa nada, pues sabe que es él quien pone las reglas del juego y las maneja a su antojo y voluntad.
El sistema punitivo está a su favor y es consciente, como muchos miles más, de que se puede mover dentro de él con total impunidad, tal como dice el copete que se encuentra sobre la imagen: “El asesinato ya tiene destino de impunidad y el chico puede matar o morir cualquier día”, su vida no tiene valor para él, y por ende, tampoco tiene valor la vida de los demás. Con la única diferencia que él se cree en el derecho de quitársela a quien quiera y en el momento que quiera.
No se probó que fuera él quien matara a hachazos al matrimonio de ancianos en el 2013, y por lo tanto, según el sistema vigente, es “inocente”. Tal vez sea así y está bien, pero la imagen nos dice otra cosa.
Nos dice que él siente que está por encima de todas las reglas, que puede hacer lo que quiera y cuando quiera, porque siempre habrá alguien del otro lado del mostrador, desde la “Justicia” permitiéndole continuar en libertad o imponiéndole penas irrisorias con las que resulte imposible sancionarlo.
La foto nos muestra claramente que quienes están en peligro somos nosotros, las potenciales víctimas de todos los “Pirañas” que merodean nuestras calles, nuestros barrios, nuestras ciudades, y esto nos señala que algo está mal. Muy mal.
Frente a esto, quienes sentimos que no podemos seguir viviendo así, solo tenemos pocas alternativas, o resignarnos a ser victimas posibles (si es que ya no lo fuimos) o comenzar a “hacer” más que a decir.
El Gobierno nacional anunció la conformación de una “comisión de expertos” para discutir la baja en la edad de punibilidad y la reforma al Código Penal.
Expertos y políticos en un año electoral no se llevan bien, además, la Justicia (en este caso la penal) es algo demasiado importante como para dejarla solo en manos de expertos y/o políticos.
Con este boletín pretendemos convocar a todos aquellos que pretenden lograr una solución a la INSEGURIDAD, a participar de una convocatoria amplia, junto a distintas organizaciones que tengan la misma inquietud, para ser partícipes activos en la discusión de los temas penales.
No importa si no se tiene la capacidad y/o la formación intelectual que son pretendidamente exigidas, basta con tener la experiencia de poder ser o haber sido ´víctima de un ilícito.
A todos aquellos interesados los invitamos a visitar:
y sumarse a esta cruzada, ya sea dejando su opinión, ofreciendo su participación o divulgando la inquietud.

Desde ya. Muchas gracias.

viernes, 6 de enero de 2017

LA JUSTICIA ES ALGO MUY SERIO COMO PARA DEJARLO SOLO EN MANOS DE LOS JUECES



Según publican los medios de comunicación social de estos días, el gobierno nacional estaría por presentar dos proyectos de leyes de suma importancia para el momento actual:
v  Baja en la edad de la imputabilidad
v  Reforma del Código Penal
Las noticias periodísticas dan cuenta que la intención es, en primer lugar formar una comisión de expertos (juristas, doctrinarios, penalistas, etc.) para que se avoquen al estudio de la temática, y en un plazo más o menos prudencial, (se estima alrededor de un año) eleven una propuesta con un proyecto de ley consensuado.
Dada la importancia que el tema de la violencia ha cobrado en los últimos años, creemos que es necesario someter a estudio estas dos herramientas, y nos parece interesante que sean especialistas en el tema los que se dediquen a ello.
Pero no solamente los expertos teóricos, tienen algo que decir acerca de la violencia y la delincuencia.
La sociedad civil en su conjunto, y en especial quienes han vivido o viven su flagelo también tienen y deben que expresar sus pareceres.
Como decimos en nuestro título: LA JUSTICIA ES ALGO MUY SERIO COMO PARA DEJARLO SOLO EN MANOS DE LOS JUECES, (y agregaríamos de los teóricos)
Los marcos hipotéticos son referenciales y ayudan a establecer pautas que fijan conductas, en la materia en realidad es a prevenir conductas, pero esos marcos no deben estar separados de la cotidianeidad en que se encuentra inmersa la sociedad civil.
Es cierto que un nuevo Código Penal, como así también la edad a partir de la cual puede resultar punible una persona, debe tener una permanencia en el tiempo y deben apuntar a controlar el comportamiento delictual, presente y futuro.
Pero también es cierto que ello no se puede establecer de espaldas a quienes han padecido o padecen en el presente sus consecuencias.
Seguramente quienes vayan a ser convocados por el Gobierno Nacional e integren las comisiones referidas, tendrán suficientes y acreditados méritos académicos y profesionales para emitir sus elevadas opiniones, tal vez concordantes en algunos casos y dispares en otros.
Pero difícilmente ninguno de ellos haya sido víctima de actos delictuales ni creemos que vayan a requerir la opinión y el parecer de quienes si lo han sido.
Pero, quienes han sido víctimas de un delito o quienes viven inmersos en una casi posible e inmediata situación de inseguridad, seguramente tienen mucho que aportar sobre el tema, tal vez no desde lo intelectual o lo erudito, pero si, y con un muy alto grado de conocimiento, desde la vivencia habitual de convivir con la delincuencia y la violencia.
Y cuando hablamos de delincuencia no nos referimos solamente a los hechos que son primera plana en los diarios o en los noticiosos televisivos, sino también a aquellos que permanecen en la penumbra que existe entre lo legal y lo ilegal, como la corrupción y la explotación de personas en todas sus variantes.
Asimismo, por violencia no entendemos solamente aquella que produce pérdida de vidas humanas o lesiones irreversibles, sino también la que se manifiesta más larvada, oculta en manifestaciones pseudo deportivas, en exclusiones por cuestiones de género, de sexo, religiosas o políticas, entre muchas otras.
En materia penal no es solamente el castigo la solución. Muchas otras facetas que van desde la educación  y la prevención, pasando por la rápida investigación, el pronto y expeditivo tratamiento judicial, hasta llegar al reencauzamiento del delincuente (en la medida que ello sea posible) teniendo como objetivo a lograr un ambiente social seguro y confortable, deben ser analizadas, estudiadas, elaboradas y plasmadas en el ordenamiento legal.
Dándole a la JUSTICIA, el lugar que le corresponde, y entendiendo que ella en todos sus aspectos no debe quedar solamente en mano de los Magistrados Judiciales, los expertos y mucho menos de los políticos, es que CONVOCAMOS a distintas individualidades, Fundaciones, ONG´s, y otras asociaciones civiles interesadas en la problemática a conformar un espacio común de discusión, elaboración y planteamiento de nuestras inquietudes, no el OBJETIVO de hacer escuchar nuestra voz y nuestras propuestas.
Tendremos diferencias conceptuales y pareceres encontrados, pero, de una manera u otra somos los que convivimos con la realidad y queremos transformarla para nuestro propio bien, el de nuestros hijos y el de nuestra comunidad.
“HECHOS no PALABRAS” es lo que no exige el momento actual para que no tengamos que llorar y lamentar mañana lo que dejamos de hacer hoy.
Con la más absoluta sinceridad, con el más amplio criterio, con la mejor buena voluntad y con el más comprometido esfuerzo, los convocamos a conformar un ámbito desde el cual podamos elevar a nuestros “representantes” la voz y la opinión de los que saben porque lo han vivido y no solo lo han estudiado.

Muchas gracias por su participación.